sueños, futbol y redes sociales



No rendirse nunca. Sevilla, al comienzo de la pandemia Covid-19, lleva más de un año reeditó su nuevo lema, el que imaginó para su himno El Arrebato, y convirtió una frase épica, dicen que nunca se rinde, en imperativo: no rendirse nunca. Lo difundió a través de sus medios para dar ánimos a una sociedad atravesada por el virus y sus consecuencias. Se sumó a la ola de solidaridad que inundó las redes sociales, que debe cumplir un propósito. Y ahora el equipo, el Sevilla de Lopetegui, está obligado a cumplir el apotegma del propio club. Nunca te rindas, decía en la foto que la web oficial solía ilustrar entrenamiento de ayer.

A falta de cuatro días para el final, no parece que sea el momento de rendirse, habiendo cumplido también el gran objetivo, la clasificación para jugar la Champions League, y sus enormes beneficios económicos, con cinco días de antelación nada menos. Con el objetivo principal cumplido, el Sevilla se dispuso a dar continuidad a la soñar con jugar la Liga contra los tres mastodontes del fútbol español. Pero el fútbol es fútbol, ​​como decía Vujadin Boskov, e Iñaki Williams se redimió de su temporada irregular y de sus frustraciones en la copa al marcar un gol en la contra: despertó al Sevilla del sueño con una jarra de agua fría en el minuto 90.



Fue el primera derrota desde el 3 de marzo, cuando el Sevilla, aún agonizante por el resultado de la semifinal de copa en el Camp Nou, arrastraba su derrota ante Martínez Valero de Elche. El Sevilla de Lopetegui tardó dos meses en volver a arrodillarse. Pero eso no significa más que el mérito de este grupo, liderado con criterio y loable capacidad de gestión por Lopetegui, es absolutamente tremendo. Después de dos meses volvió a perder. Y algo leería en las redes sociales a Monchi tras el gol de Williams que lo irritó hasta el punto de recurrir, con el corazón mandando 180 latidos por minuto, a Twitter, con los dedos aún crispados por la dolorosa derrota que lo mantuvo dormido.

Confusión de mensajes

El director general deportivo, un asiduo de las redes sociales, acudió a su cuenta para dejar un mensaje críptico utilizando una carta del concurso 2011 de la compañía Los Príncipes, de Juan Carlos Aragón (qsgh), que, en origen, no era demasiado. afortunada en su reivindicación de carnaval. “Ten esto en la memoria, la gente mediocre solo puede obtener algo de gloria viendo hundirse a otros”, fue el extracto que utilizó Monchi, aficionado del Carnaval de Cádiz, para alabar a los suyos. Pero, ¿necesitaba el Sevilla alguna defensa en ese momento ante alguien? ¿Monchi cedió, a tiempo, al impulso visceral de las redes sociales simplemente por perder un partido después de dos meses?

Solo Monchi sabrá a qué mediocre se refería … Pero no hace falta ser muy listo para entender que, en una ciudad como Sevilla, los más desconfiados de la otra vereda del fútbol se iban a dar por sentado … Y ahí se enredó el asunto, hasta el punto de que el propio Monchi se había metido. que borrar una réplica suya que ya estaba totalmente sobrada.

Pero, más allá de esa confusión de remitente y reenviado, el mensaje de Monchi – “orgulloso de mi gente”, “seguiremos soñando …” – sonó como un epílogo, hasta el final después de haber alcanzado un gol, cuando el gol ya estaba pasado pero el Sevilla todavía tiene mucho que decir.

Al ver la conmoción que se formó en Twitter, José Castro salió a defender a su director general deportivo, haciendo su gran debut en Instagram. “Cómo han cambiado las cosas desde aquel 3 de mayo -derrota ante el Leganés, 0-3 en 2019- a este 3 de mayo –Golpe al Athletic –… lo he dicho muchas veces. Traer de regreso a Monchi ha sido una de las decisiones más exitosas de mi presidencia. ¿Pero sigue siendo necesario defender la gestión de uno de los mejores de Europa en su puesto al menos?

En esa legítima disculpa, el presidente también creó cierta confusión. De hecho, a pesar de que Instagram (todavía) no tiene el vicio de la respuesta jurada, su mensaje, rebotado en Twitter, ¡recibió contrademandas de los fanáticos del Sevilla! que no entendieron del todo esa repentina disculpa de Monchi … ¿Qué había hecho mal el Sevilla para tener que blindar a Monchi?

Todo este juego de confusión, que algunos pueden interpretar como que ha terminado la temporada del Sevilla, llega en vísperas de la visita al Real Madrid, nada menos, con el equipo de Lopetegui arriesgando la opción de terminar tercero, algo que no consigue desde 2009 , o incluso en segundo lugar, que no ha podido hacer desde … 1957.

El Sevilla todavía tiene mucho que decir, aspira a superarse, a batir su récord de puntos, esos 76 de 2015, y tal vez sea juez de casi todo en los partidos que le quedan ante el Madrid, Valencia, Villarreal y Alavés -título, Europa y descenso- como para escribir confusos epílogos. Así que nunca te rindas. Valdebebas espera.





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