[ad_1]
Salomónico, Luis Enrique escuché el clamor popular y buscó el favor del público de La Cartuja con Gerard Moreno en el once inicial, pero sin traicionar el vestuario y Álvaro Morata. Los dos atacantes se encontraron, se entendieron, hicieron el 1-0 y crearon mucho peligro. Junto a un veloz Jordi Alba y Pedri fueron los mejores de España ante Polonia, pero el exito volvio a faltar. La jugada de penalti, lamentable, sirve como símbolo de lo esquivo que es la puntería para esta Roja. El delantero del Villarreal mandó un zapatazo al correo y el delantero de la Juventus mandó el rechazo muy desviado, con la puerta totalmente vacía.
Y lo que es más, defensivamente sufrió mucho más que contra Suecia. Polonia necesitaba muy poco para molestar, marcó un gol, disparó al poste y amenazó con contraataques constantes. El técnico español no pudo evitar que su equipo volviera a más o menos, como en el debut. Los cambios, tarde otra vez (ni siquiera los agotó) y sin ningún efecto en un tramo final de ‘Yo quiero, no puedo Y, lo que es más preocupante, ni siquiera sé cómo hacerlo. ‘ Las dudas crecen.
[ad_2]
Accede a la Noticia

